Di adiós a la celulitis con la cavitación

Ahora puedes quitarte la celulitis sin necesidad de una intervención quirúrgica. Gracias a la cavitación nos libraremos de esa molesta piel de naranja eliminando la grasa de los adipocitos. Se trata de un método indoloro, no invasivo y rápido.

La cavitación se trata de un método reafirmante muscular y moldeador del cuerpo que obtiene resultados visibles en poco tiempo. Las zonas donde aparece la celulitis suelen ser difíciles de tratar ya que a veces, ni con ejercicio ni con masajes, conseguimos quitárnosla de encima. Este método consigue romper estas difíciles estructuras de grasa y no tendremos que recurrir a la liposucción, ya que es un método no invasivo, con el que notaremos resultados efectivos en pocas sesiones. Eso sí, debemos tener en cuenta que, al tiempo que nos aplicamos el tratamiento, debemos seguir una dieta hipocalórica y beber al menos dos litros de agua antes y después del tratamiento, ya que es a través del sistema linfático y de las vías urinarias por dónde vamos a eliminar la grasa.

A través de la emulsificación de la grasa, conseguimos que el estado de los depósitos grasos cambie, pasando de líquido a sólido, convirtiéndolos en una sustancia fácil de eliminar por la orina. A diferencia de otros métodos, la cavitación no daña la microcirculación –el transporte de los nutrientes hacia los tejidos-.

La duración del tratamiento suele estar entre los 40 y los 50 minutos, centrándose en la zona del abdomen, los glúteos y las piernas, zonas en las que suele haber más grasa localizada. Es recomendable esperar 72 horas entre sesión y sesión, para la correcta eliminación natural de la grasa. El número de sesiones recomendadas para un perfecto resultado está entre ocho y diez sesiones, pero todo depende del tipo y del grado de celulitis que tengamos.

Existen tres tipos:

Cavitación estable: tratamiento tipo.

Doble cavitación: con dos ondas de frecuencias distintas y combinadas.

Ultracavitación: incorpora ultrasonidos de frecuencia más baja.